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30 noviembre, 2015

Los Perros Terrier como mascota

Los Terrier son en su mayoría, perros ratoneros o ratoneros que empezaron a criarse pocos siglos atrás en las islas Británicas. Cuando los romanos llegaron allí encontraron ya perros de caza de escaso tamaño a los que denominaron terrari por terra (tierra), posiblemente porque eran los únicos perros que cazaban bajo el terreno, es decir, introduciéndose en las cuevas y madrigueras de las alimañas que estaban encargados de acosar.

La Historia de los Terrier

Los Terrier (ratoneros) han sido siempre perros de granja, infatigables destructores de roedores y demás alimañas. El cometido de todos los perros de caza descritos hasta el momento era ayudar al cazador. Lo que se esperaba de los Terriers, en cambio, era que se encargasen ellos mismos de matar a los enemigos naturales del campesino, para lo cual contaban con fuertes mandíbulas y afilados dientes que no permitían escapar a la presa cuando ésta forcejeaba desesperadamente por liberarse.

Una vez más, la función que debía desempeñar determinó las características físicas de cada raza. El pequeño tamaño de los Terriers en general, por ejemplo, respondía a su necesidad de colarse en las madrigueras, túneles y rendijas de sus enemigos, aunque existen excepciones, como el Kerry Blue Terrier y el Wheaten Terrier Irlandés de pelo suave, cuya alzada excepcional dentro del grupo de los Terrier se debía a su carácter multifunción, ya que ellos debían ser perros guardianes, pastores y cazadores al mismo tiempo. Las leyes irlandesas de la época prohibían a los campesinos tener perros de caza, y los granjeros se vieron obligados a adaptar sus Terrier para convertirlos en perros para todo.

Los Terrier debían además tener un pelaje de fácil mantenimiento, por lo que a menudo basta con un rápido cepillado y uno o dos entresacados anuales, ya que los campesinos normalmente no tenían ni tiempo ni deseos de dedicarse al cepillado y acicalamiento intensivo de sus perros. Los Terrier de pelo corto pueden tener el pelaje duro, que los protegía eficazmente de las inclemencias del tiempo y de los zarzales, o suave, si las razas fueron creadas para trabajar en condiciones menos duras.

No obstante, incluso los Terrier de pelo suave, con muy pocas excepciones, poseen un pelaje que resultaría áspero si se comparase con los de otros perros de caza: el Fox-Terrier de pelo corto y liso por ejemplo, cuenta con un manto más rústico, áspero y en consecuencia protector que el de la mayoría de las razas caninas de pelo corto y liso.

Los Terrier que debían perseguir alimañas hasta sus mismos escondrijos poseían patas cortas, que les permitían colarse en cuevas y agujeros, y los ojos bastante hundidos por regla general, para hacerlos menos vulnerables durante el combate.

Los Terrier suelen, además, llevar la cola muy alta y con frecuencia cortada a la mitad de su longitud normal, en recuerdo de los tiempos en que los propietarios tenían que recuperar a su perros agarrándolo por la cola, corta y firme, para sacarlo al exterior.

Los Terrier, por último, debían ser camorristas por naturaleza, ya que perseguir y atacar despiadadamente a las alimañas era una de sus principales virtudes. Y este rasgo de su carácter se ha conservado incluso después de convertirse en animales de compañía. Dificilmente un Terrier inicia una pelea, pero si se ve involucrado en una, no es de los que se dan por vencidos fácilmente, sino de los que combate hasta el final.

Tipos de Terrier

En las islas Británicas, casi cada región ha desarrollado su propia raza. Muchas de ellas, como la de Devon y la de Cheshire, se han extinguido ya, pero aún se conservan bastantes, como las de Manchester, Kerry o Airedale. Las peculiaridades de cada zona se reflejan en los rasgos físicos de los distintos Terriers locales. Así, el manto del Cairn Terrier, por ejemplo es tan largo y tupido que casi parece lana, en respuesta a las duras condiciones climáticas de su Escocia natal.

Fuera de las Islas Británicas, los Terrier han desempeñado diferentes funciones, por lo que los demás países europeos o los Estados Unidos incluyen sus Terrier o ratoneros en otros grupos de raza. El ratonero alemán utilizado como perro de compañía, por ejemplo, no se llama Terrier sino Pinscher, y se le incluye entre los perros de trabajo, y el Boston Terrier se clasifica como perro de compañía en los Estados Unidos.

Los Pinscher Alemanes superan en talla a la mayoría de los Terrier Británicos, la que los hace incapaces de penetrar en escondrijos o conejeras, aunque, como buenos Terrier, son excelentes para alertar de la presencia de merodeadores o exterminar alimañas. El aspecto de Schnaucer es similar al de los Terrier británicos, pero su carácter lo hace más adecuado como perro de compañía.

El Terrier como Mascota

Los Terrier son muy utilizados como mascotas. Muchos propietarios se sienten atraídos por su carácter bullicioso, malicioso, valeroso y desenvuelto. Su tamaño les permite adaptarse a la mayoría de los hogares actuales, y son compañeros leales, afectuosos y juguetones por regla general, si bien pueden resultar un poco díscolos, pero esto no es nada que no se pueda evitar con un buen adiestramiento adecuado por un profesional cuando todavía son jóvenes.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com


Centro Veterinario Leuka

29 noviembre, 2015

Los Perros de Muestra, de Cobro y de Aguas

Si los rastreadores y perros de carrera fueron criados originariamente para dar alcance y abatir cuerpo a cuerpo a las presas, ahora nos ocuparemos de otros perros de caza, en este caso utilizados para auxiliar, de muy diferentes formas, al deportista que caza con escopeta. Muchas de las razas descritas a continuación, no obstante, existían ya cuando ni siquiera se había inventado la pólvora y eran los halcones, las redes y los lazos los que hacían el trabajo que actualmente realizan las armas de fuego.

Aunque en Europa, en general, los perros de caza tienden a ser versátiles, los cazadores ingleses en concreto se han destacado por diversificar sus tareas, criando razas sumamente especializadas. Buenos ejemplos europeos son los versátiles Spinone Italiano y el Braco de Weimar Alemán. Entre los perros de caza especializados se incluyen numerosas razas británicas (Pointers, Setters, Spaniels o Retrievers).

Los Perros de Muestra

El Pointer y el Braco

Los Pointers se criaron a partir de perros rastreadores, que una vez encontrada la presa, acostumbraban quedarse inmóviles unos instantes en vez de lanzarse de inmediato en su persecución. Debían seguir el rastro de la pluma de la caza y en el momento de encontrarla, debía señalarla, (de ahí el nombre de Pointer, que en ingles significa precisamente, que señala o punta, alzando una pata). Los Pointers operaban a cierta distancia del cazador.

El Setter

Los Setters, son más corpulentos y con patas más largas que los spaniels, fueron criados, como los Pointers, por su habilidad para quedar inmóviles por completo en el momento en que descubrían la caza. La diferencia es que éstos, en vez de señalarla, se agazapaban o echaban al suelo esperando órdenes del cazador.

El Spaniel

Este subgrupo es el que engloba más razas modernas. Los Spaniels se utilizaron para rastrear la caza y levantarla una vez descubierta, aunque también, como perros de muestra, se agachaban, antes de avanzar lentamente, agazapados, dando tiempo al cazador para que llegase con sus redes preparadas o cargarse su escopeta.

Durante mucho tiempo se pensó que la palabra “Spaniel” derivaba de un antiguo término francés, “espaignol”, y que por tanto era España el país donde nacieron los Spaniels. Existe sin embargo otro término francés, “espanir”, que significa “agacharse o agazaparse”, lo que según algunos expertos demuestra que es Francia y no España su país de origen.

El Retriever “Cobrador”

Los retrievers, que según se piensa, descienden de razas emparentadas con el Mastiff, recogían o cobraban la caza después de que la levantaran u obligaran a alzar el vuelo los Spaniels. El Retriever permanecía siempre muy cerca del cazador, esperando que éste le ordenase ir en busca del ave después de alcanzarla con un disparo.

El Perro de Agua

Los Perros de Aguas ya se utilizaban hace más de dos mil años en Europa y la región Mediterránea para levantar y cobrar presas acuáticas o que vivían en la orilla del agua. Cuando se sumergían, su manto rizoso o cordado absorbía mucha agua, volviéndose excesivamente pesado, por lo que se adoptó la costumbre de afeitarlos dejando cubiertos de pelo sólo la caja torácica y las patas, para que flotasen mejor. De este esquilado práctico procede el lujoso corte de pelo en león de los Caniches y Perros de Aguas Portugueses.

Otras Clasificaciones

Algunos perros de caza tradicionales, como los King Charles Spaniels y los Papillón, ambas versiones miniaturizadas por los británicos de los Perros Spaniel, se consideran actualmente variedades Toys. Por otra parte, los perros de caza alemanes, que prácticamente habían desaparecido junto con el deporte de la caza tras las revoluciones de 1848, recibieron un nuevo impulso alrededor de 1890, cuando a partir de razas antiguas se criaron tres nuevas variedades: el Braco de Weimar, el Munsterlander y el Czesky Fousek.

El uso como Perros de Compañía

Los perros de muestra, cobradores y de aguas suelen ser excelentes mascotas. El Labrador y el Golden Retriever, por ejemplo, se han popularizado como perros de compañía en todo el mundo. El único problema es que por naturaleza, son perros de campo, rebosantes de energía y siempre deseosos de trabajar para su amo.


Por tanto, necesitan hacer mucho ejercicio para desfogarse y también necesitan mantener su mente ocupada. Además, sus instintos de caza están aún tan arraigados que controlarlos puede resultar casi imposible. Cuando un Pointer o un Setter, en el parque, descubren un olor interesante, se vuelven sordos. Adiestrarlos desde muy jóvenes para que acudan cuando se les llame, es por tanto fundamental si se quiere tener como mascota un perro de caza.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com

Centro Veterinario Leuka

28 noviembre, 2015

Perros de Rastro y Perros para Correr

Datos Históricos

Este grupo engloba razas antiquísimas y poco alteradas con el paso de los siglos. Los Lebreles por ejemplo, son los primeros perros de caza conocidos en la historia de la humanidad.

La historia de todos los Hounds (Deerhound, Bloodhound, Greyhound, etcc..) está ligada a la historia de los celtas. Los perros que utilizaban los antiguos celtas para cazar se extendieron por Europa acompañándolos a sus nuevos asentamientos. Los posteriores colonizadores, no obstante, causaron la extinción de la cultura céltica en algunas regiones y la incorporaron a la propia en muchas otras.

En el primer caso, con los celtas desaparecieron los antecesores de los modernos Hounds; en el segundo, también los perros celtas se mestizaron con los perros que trajeron consigo los nuevos pobladores. En algunas regiones, sin embargo, la cultura céltica pervivió (Irlanda, Bretaña, Gran Bretaña, Galicia y Asturias), y allí las viejas razas célticas también pervivieron, dando lugar a todos Hounds que conocemos ahora.

Un antepasado común de muchos Hounds actuales fue el Saint Hubert Hound, el perro que criaron los monjes belgas en el siglo VI en honor de San Huberto, su patrono, que se convirtió al cristianismo después de haber visto un venado con una cruz en mitad de la cuerna. El Bloodhound (sabueso) actual, concretamente, es descendiente directo del que criaron los monjes.

Con el paso de los siglos, casi todas las naciones europeas criaron sus propios perros rastreadores y de carrera, auque fue en Francia donde surgieron más razas. Además, muchas de las razas producidas en otras regiones (como Devon Staghound y el Welsh Hound, por ejemplo) se extinguieron, mientras que la popularidad de muchas razas francesas ha perdurado hasta nuestros días.

En Francia, la caza era uno de los entrenamientos favoritos de los nobles, y por ello los perros de caza se criaban con el mayor cuidado. En el siglo XII, Luis IX planificaba las guerras para el verano y el otoño con el fin de reservarse el invierno y la primavera para cazar. Muchas razas se extinguieron con la aristocracia tras la Revolución Francesa. Otras, como el Baset Griffon Vandéen, aunque estuvieron a punto de extinguirse, han sido recuperadas en épocas recientes y actualmente están ganando popularidad.

Los Perros Rastreadores y o de Carrera

Aunque tanto unos como otros son perros de caza utilizados para localizar a las presas, en la forma en que lo hacen, más exactamente, es el órgano sensorial del que se valen para hacerlo, nos obliga a dividirlos en dos grandes grupos: los perros rastreadores, que se valen de su olfato, sumamente desarrollado, para seguir el rastro de la caza, y los perros de carrera que utilizan la vista principalmente.

Estos perros suelen complementar su gran vista con una excepcional velocidad, necesaria para alcanzar y abatir a las presas. Los rastreadores, en cambio, no son necesariamente rápidos, ya que su estrategia principal es el acoso en vez de la persecución.

Los Rastreadores

A diferencia de los perros de muestra y cobradores, estos perros, una vez localizada su presa, la abaten y esperan que el cazador acuda a recogerla. Criados originalmente para abatir a los lobos y jabalíes, son fuertes y corpulentos, además de resistentes. En épocas posteriores, la necesidad de cazar zorros y venados favoreció la aparición de razas menos voluminosas, capaces de alcanzar velocidades mayores, a veces obtenidas cruzando los rastreadores con perros de carrera.


Los Basset fueron expresamente criados por sus patas cortas para cazar en cubierto, es decir, en la espesura: los cazadores, que debían ir a pie, podían seguir a los perros más cómodamente. Además, éstos caminaban sin despegar la trufa del suelo, lo que les permitía seguir el rastro olfativo con mayor precisión.

Los Perros de Carrera

Entre estos cazadores que no localizan a las presas valiéndose del olfato, sino de la vista, se encuentran en todos los Galgos y Lebreles, cuyo inconfundible perfil de atletas se aprecia ya con toda claridad en las cerámicas persa y asiria del año 6000 a.C., lo que parece indicar que el origen de estas razas es muy anterior al de los rastreadores con los que están emparentadas.


Estas razas proceden de regiones no boscosas del hemisferio sur, donde la escasez de árboles permitía localizar las presas a simple vista, siempre que ésta fuese aguda. El olfato no era tan necesario, ya que ni las gacelas gacelas ni los antílopes podían ocultarse tras la maleza. Fue la necesidad de cazar estas presas tan veloces la que los convirtió en perros de carrera.


A diferencia de los rastreadores, que podríamos considerar corredores de fondo por su resistencia, ya que abaten a las presas acosándolas hasta agotarlas, los perros de carrera son más bien corredores de sprint, como demuestran sus largas extremidades, sus nervudas ijadas y su perfil aerodinámico, así como el profundo pecho, que les confiere una notable capacidad pulmonar.


Al popularizarse el antiguo deporte de las carreras de perros, los Galgos ganaron popularidad, al considerarse los más veloces, auque en realidad los Irish Wolfhound, los Deerhound y los Lebreles Afganos no se quedan atrás persiguiendo una liebre mecánica.


La Vida en el Hogar

Los rastreadores, criados para cazar en jauría, tienden a llevarse bien con los demás perros, siempre y cuando la jerarquía social entre ellos quede clara. Cuando un perro rastreador encuentra un rastro olfativo en el parque, su instinto lo lleva a seguirlo con obcecación, volviéndose sordo ante su amo, por lo que es fundamental adiestrarlos desde muy jóvenes para acudir cuando se les llame. Estos perros ladran bastante, ya que solían valerse de la voz para indicar a los cazadores que ya podían acudir a recoger las piezas.


Los perros de carrera suelen ser más silenciosos. Como solían cazar en solitario en vez de en jauría, tienen espíritu independiente. Como los rastreadores, se vuelven sordos en cuanto creen haber localizado una presa, por lo que también es preciso adiestrarlos para acudir cuando se les llame desde muy jóvenes.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com

Centro Veterinario Leuka

27 noviembre, 2015

La influenza canina

¿Qué es la influenza canina?

La influenza del perro es una enfermedad respiratoria canina contagiosa provocada por un virus de influenza tipo A denominado "virus de la influenza canina". Es una enfermedad de los perros, no de los seres humanos.

¿Qué es el virus de la influenza canina?

El "virus de la influenza canina" es un virus de influenza A H3N8 (no un virus de influenza humana) que originalmente fue un virus de influenza equina (de los caballos). Este virus se diseminó a los perros y ahora puede contagiarse entre perros.

¿Por cuánto tiempo estuvo circulando la influenza canina?

Se ha sabido de la existencia del virus de la influenza equina H3N8 por más de 40 años. Sin embargo, en 2004 se informaron casos de una enfermedad respiratoria desconocida en perros (inicialmente en galgos). Una investigación demostró que esta enfermedad respiratoria era causada por el virus de la influenza equina A H3N8. Los científicos creen que este virus pasó de una especie a otra (de caballos a perros) y ahora se adaptó para provocar enfermedades en perros y diseminarse eficientemente entre perros. En la actualidad se lo considera un nuevo linaje del H3N8 específico de perros. En septiembre de 2005, este virus fue identificado por expertos como "un nuevo patógeno emergente en la población canina" en los Estados Unidos.



¿Cuáles son los síntomas de esta infección en perros?

Los síntomas de esta enfermedad en perros son tos, abundante secreción nasal y fiebre; no obstante, una pequeña porción de la población canina puede desarrollar síntomas graves.

¿Qué tan grave es esta infección en perros?

La cantidad de perros infectados con esta enfermedad que muere es muy pequeña. Algunos perros tienen infecciones asintomáticas (sin síntomas), mientras que otros tienen infecciones graves. La enfermedad grave se caracteriza por la aparición de síntomas de neumonía. A pesar de que es una causa de enfermedad relativamente nueva en los perros y que todos los perros son susceptibles a la infección, cerca del 80 por ciento de los perros tendrá una forma leve de la enfermedad.

¿Cómo se disemina la influenza canina?

El virus de la influenza canina se puede diseminar a través del contacto directo con secreciones respiratorias evaporadas de perros infectados, por el contacto con objetos contaminados, y por personas que andan entre perros infectados y perros sanos. Por lo tanto, los propietarios de perros que tosen o presentan otros síntomas de enfermedades respiratorias no deben participar en actividades o traer sus perros a instalaciones donde otros perros puedan estar expuestos al virus. Se debe lavar y desinfectar la ropa, equipos, superficies y manos después de la exposición a perros que presentan síntomas de enfermedades respiratorias.


¿Hay alguna prueba para la influenza canina?

Las pruebas para confirmar la infección del virus de influenza canina está disponible en centros de diagnóstico veterinario. Las pruebas se pueden realizar usando secreciones respiratorias recolectadas en el momento de la aparición de la enfermedad o a través de dos muestras de sangre, la primera recolectada mientras el animal está enfermo y la segunda 2 a 3 semanas después.

¿Cómo se trata la influenza canina?

El tratamiento, en rasgos generales, consiste en un servicio de apoyo. Esto ayuda a que el perro desarrolle una respuesta inmunológica. En la forma más leve de la enfermedad, este servicio puede incluir medicación para que su perro se sienta más cómodo y líquidos para asegurar que su perro se mantenga bien hidratado. Su veterinario puede recetar un antibiótico de amplio espectro si se sospecha de alguna infección bacteriana secundaria.

¿Hay alguna vacuna contra la influenza canina?

Sí, hay disponible una vacuna aprobada.

¿Cuál es el riesgo que representa este virus para los seres humanos?

Hasta la fecha, no hay evidencia del contagio del virus de la influenza canina de perros a personas y no se ha informado un solo caso de infección humana con el virus de la influenza canina. A pesar de que este virus infecta a perros y se disemina entre perros, no hay evidencia de que este virus infecte a seres humanos.

Sin embargo, las infecciones humanas con nuevos virus de influenza (contra los cuales la población humana tiene poca inmunidad) serían preocupantes si se presentaran. Los virus de influenza cambian constantemente y es posible que un virus cambie de manera tal que pueda infectar y diseminarse fácilmente entre seres humanos. Tal virus podría representar una amenaza de influenza pandémica. Por este motivo, los CDC y sus asociados están monitoreando muy de cerca los virus de influenza H3N8 (así como otros virus de influenza animal) además de los casos de posible exposición a estos virus. Pero, en general, se considera que los virus de influenza canina representan una amenaza baja para los humanos. Como se mencionó anteriormente, si bien estos virus están bien establecidos en las poblaciones equina y canina, no hay evidencia de infección entre seres humanos a causa de este virus.

Mi perro tiene tos, ¿qué debo hacer?

Programe una cita con su veterinario para que pueda evaluar a su perro y recomendarle un programa de tratamiento adecuado. Si usted está en la provincia de Alicante, puede ponerse en contacto con nosotros en nuestro centro veterinario.


Centro Veterinario Leuka (vetleuka@yahoo.es)

26 noviembre, 2015

El Cancer en Perros y Gatos

¿Qué son la neoplasia, los tumores y el cáncer?

La neoplasia es el crecimiento anormal e incontrolado de células o tejido en el cuerpo, y el crecimiento anormal en sí es conocido como neoplasma o tumor. Puede ser benigno o maligno. Los neoplasmas benignos no crecen de manera agresiva, no invaden los tejidos corporales que los rodean ni se diseminan por todo el cuerpo. Por otro lado, los neoplasmas malignos, tienden a crecer rápidamente, invaden los tejidos que los rodean y se diseminan a otras partes del cuerpo (metástasis).

A menudo, las palabras “tumor” o “masa” son utilizadas para describir la hinchazón existente u otro tipo de apariencia física de un neoplasma. Con frecuencia, la palabra “cáncer” se confunde con neoplasia, pero solamente los neoplasmas malignos son verdaderamente cáncer.

¿Qué tan frecuentes son las neoplasias y el cáncer?

La neoplasia es común en mascotas y la incidencia incrementa con la edad. Casi la mitad de las muertes de las mascotas mayores de 10 años se deben al cáncer. En los perros, el cáncer se presenta casi con la misma incidencia que en los seres humanos, mientras que en los gatos la incidencia de cáncer es menor.

¿Cómo se diagnostica?

A menudo, se sospecha la presencia de neoplasia en base al historial médico y al examen físico de la mascota. Otros exámenes adicionales, como radiografías (rayos-x), pruebas de sangre y ultrasonidos pueden ser necesarios para confirmar la neoplasia. Por lo general, se necesita llevar a cabo una biopsia, la cual consiste en tomar una muestra de tejido del neoplasma para ser examinado bajo un microscopio. Esto ayudará a confirmar el diagnóstico y a determinar si el neoplasma es benigno o maligno. También pueden ser necesarias biopsias adicionales de otros tejidos, como de los ganglios linfáticos, para determinar la magnitud de la diseminación del neoplasma maligno (cáncer).

¿Se puede prevenir la neoplasia?

Desafortunadamente, la causa de la mayoría de las muertes por neoplasia aún se desconoce y, por lo tanto, la prevención es difícil. Una detección y un tratamiento tempranos son la mejor forma de manejar la neoplasia en mascotas.

Tipos comunes de neoplasia en mascotas

Piel – La neoplasia de piel es muy común en perros viejos, pero es mucho menos común en gatos. La mayoría de los neoplasmas de piel en gatos son malignos, pero en perros por lo general son benignos. Su veterinario debería examinar todos los neoplasmas de piel en un perro o en un gato para determinar si son malignos.

Glándula Mamaria (Mama) – El 50% de todos los neoplasmas mamarios en perros y más del 85% de todos los neoplasmas mamarios en gatos son malignos. La esterilización de su mascota hembra antes de los 12 meses de edad reducirá de manera importante el riesgo de neoplasia de glándula mamaria.


Cabeza y Cuello – La neoplasia de la boca es común en perros, pero menos frecuente en gatos. Los signos a observar son: una masa o tumor en las encías, hemorragia, olor o dificultad para comer. Debido a que muchas hinchazones son malignas, es esencial iniciar un tratamiento temprano y agresivo. La neoplasia también se puede desarrollar en el interior de la nariz de perros y gatos. Hemorragia nasal, dificultad para respirar o hinchazón facial son signos que pueden indicar la presencia de neoplasia y deberían ser revisados por su veterinario.

Linfoma – El linfoma es una forma común de neoplasia en perros y gatos. Se caracteriza por el crecimiento de uno o varios ganglios linfáticos en el cuerpo. En algunos gatos, un contagioso virus de leucemia felina puede ser la causa del linfoma.

Testículos – La neoplasia testicular es poco frecuente en gatos y común en perros, especialmente en aquellos con testículos retenidos (cuando éstos no descendieron a su posición normal durante el crecimiento, y que pueden estar localizados en el abdomen o entre el abdomen y el escroto).

Neoplasia Abdominal – Los neoplasmas en el interior del abdomen son comunes pero es difícil realizar un diagnóstico temprano. La pérdida de peso o la hinchazón abdominal pueden ser signos de neoplasia abdominal.

Hueso – Los neoplasmas de hueso son los que se ven con más frecuencia en los perros de raza grande y en perros mayores de siete años, y es poco frecuente en gatos. Los huesos de las patas, cerca de las articulaciones, son los sitios más comunes. Un dolor persistente, cojera e hinchazón en el área afectada son los síntomas comunes de la enfermedad.

Muchos de los síntomas anteriormente mencionados también son vistos en condiciones no neoplásmicas, pero aun así, éstos requieren la atención inmediata de un veterinario para determinar la causa. La neoplasia es frecuentemente tratable y un diagnóstico temprano ayudará a su veterinario a proporcionar la mejor atención posible.

¿Cómo se trata el cáncer?

Cada tipo de neoplasia requiere una atención individualizada y puede incluir una terapia de tratamiento o una combinación de las mismas como cirugía, quimioterapia, radiación, criocirugía (congelamiento), hipertermia (calentamiento) o inmunoterapia. La salud general de su mascota también es muy importante, y su veterinario puede recomendar cambios en su dieta u otras alternativas para ayudar a que su mascota responda mejor al tratamiento. Una vez que usted tenga un diagnóstico, su veterinario discutirá sobre la mejor opción (u opciones) de tratamiento para su mascota y los riesgos y efectos secundarios asociados con cada opción. El manejo del dolor también es una parte importante del tratamiento. En algunos casos, su veterinario lo puede referir a un oncólogo certificado (especialista en cáncer) y/o a una clínica especializada, dependiendo del curso recomendado del
tratamiento.

Algunos tipos de neoplasia pueden ser curados, pero otros solamente pueden ser tratados para disminuir su propagación y prolongar el alivio y la vida de su mascota el mayor tiempo posible. A menudo, los factores más importantes para determinar el éxito del tratamiento son la detección temprana del neoplasma y el tipo de éste. En algunos casos, la eutanasia es considerada cuando una mascota tiene neoplasia (especialmente en algunos tipos de cáncer). Antes de tomar una decisión, ya sea para el tratamiento o para la eutanasia, discuta las opciones con su veterinario con el fin de poder hacer la mejor elección para su mascota y su familia.

¿Cuál es el índice de éxito?

Esto depende en gran medida del tipo y la magnitud de la neoplasia, así como de la agresividad de la terapia. Normalmente, los neoplasmas benignos son fáciles de tratar, y existen grandes posibilidades de que el tratamiento de cualquier tipo de neoplasia tenga éxito si éste fue detectado de manera temprana. Aunque algunos neoplasmas (especialmente los tipos de cáncer más agresivos) no pueden ser curados, el tratamiento puede prolongar la vida de su mascota y mejorar su calidad de vida.

¿Qué nos traerá el futuro?

A través de las investigaciones y la experiencia, estamos aprendiendo cada vez más sobre la neoplasia. Hoy en día, los animales tienen más posibilidades que antes de ser tratados de manera exitosa contra la neoplasia y el cáncer, y mientras más aprendamos sobre estos problemas, más posibilidades habrá de que mejoremos y salvemos las vidas de las mascotas. Los nuevos métodos de diagnóstico pueden ayudar a detectar la neoplasia de manera temprana e incrementar las posibilidades de su mascota, y se están desarrollando nuevos métodos de tratamiento para tener mayores posibilidades de éxito con menores riesgos de efectos secundarios.

10 signos comunes de neoplasia en animales pequeños.

1. Hinchazones anormales que persisten o siguen creciendo
2. Úlceras que no sanan
3. Pérdida de peso
4. Pérdida de apetito
5. Hemorragia o secreción por cualquier abertura corporal
6. Olor fétido
7. Dificultad para comer o tragar
8. Titubeos al hacer ejercicio o pérdida de vitalidad
9. Rigidez o cojera persistentes
10. Dificultad para respirar, orinar o defecar


Centro Veterinario Leuka (vetleuka@yahoo.es)

25 noviembre, 2015

Adiestra a tu perro con rampas y escaleras

Como dueño de un perro, usted es el responsable de la salud y seguridad de sus queridas mascotas, así que tenemos que considerar el riesgo que pueda encontrarse en su salud. Los perros son conocidos por ser aficionado a saltar dentro y fuera de su coche, desde la cama o el sofá y otros lugares altos, estos son siempre susceptibles de recibir lesiones en las articulaciones o en la columna vertebral que pueden ocurrir debido al impacto del salto, independientemente de la edad, si es joven o adulto.

Por lo tanto, para minimizar este tipo de daños, la mayoría de los veterinarios recomiendan el uso de rampas o escaleras para los perros, para minimizar el riesgo de daños graves para su salud.

Estos productos para las mascotas se utilizan para dar a su perro un paseo seguro y sin problemas de si sube o baja de un vehículo alto. Cuando se utiliza una rampa puede reducir el riesgo de su perro de que se lastime a causa de la presión repentina por el salto, que puede dar lugar a problemas graves de salud. Usando una rampa no sólo le dará a su perro comodidad sino que también ayudan a minimizar un dolor existente.

Las rampas para los perros son una gran idea para una familia con mascotas que tienen problemas para subir escaleras o subir a la cama o en el coche. También es útil para los animales domésticos pequeños, ancianos o discapacitados.

Estas rampas hace que sea más fácil y cómodo para los perros poder meterse en la cama por la noche, poder entrar en el coche para los viajes de fin de semana y salir a la calle o para ir al baño sin tener que subir y bajar muchos escalones.

Hay muchos fabricantes que hacen rampas para los perros, puede solicitarnos información, tenemos diferentes marcas, estilos y diseños que se adaptan a las necesidades de su perro.

Algunos se hacen de alfombra o de otro tipo de material antideslizante para cubrir la rampa o escalera para ayudar en su ascenso a la mascota. Las rampa ideal es la que se adapte a sus necesidades, tiene que ser larga y duradera y ofrezcan mucho agarre a su perro.

Debe ser capaz de acomodar y poder sostener el peso de su perro de forma segura. Después de comprar una rampa, el siguiente paso es adiestrar a su mascota en cómo usarla.

Éstos son algunos de los consejos básicos para adiestrar al perro a utilizar las rampas.

1. En primer lugar, coloque la rampa del perro cerca de su mascota y dejarle que explore para ver de que se trata. La exposición a ellas les hará saber que la rampa no les hará daño. Puede utilizar golosinas o premios que le gusten a su perro, deposítelas en la rampa y que la relacione con algo positivo.

2. Permita que su perro pueda jugar en la rampa y hacer otra cosa en ella, esto puede ayudarle a estar más unido y conocer la rampa sintiéndose más cómodo. Colóquele su juguete favorito en la rampa y que se sienta cómodo con ella.

4. Una vez que su mascota ha completado esta formación, ahora está listo para utilizar la rampa en el interior o en el exterior.

Las rampas para los perros son utilizadas principalmente por los propietarios que se llevan a su perro con ellos, así que tienes que ser perfectamente exacto en conseguir el tamaño de la rampa que está pensando en comprar. Para obtener el tamaño correcto de la rampa del perro que va a comprar, medir la altura desde el coche al suelo, o de la cama, o el sofá.

Puede solicitarnos información, asesoramiento para las rampas o escaleras que sean más adecuadas a su perro y de como utilizarlas.


Centro Veterinario Leuka


Urgencias Veterinarias 676 086 086 

24 noviembre, 2015

El Movimiento del Perro

La acción muscular según los movimientos que puedan realizar los músculos se clasifican en: Flexores: los que aceptan un punto móvil a otro fijo. Extensores: alejan el punto móvil del fijo. Aductores: acercan lateralmente un punto móvil al plano sagital Abductores: alejan el punto móvil al plano sagital. Rotatorios: efectúan un movimiento de circundicción alrededor de un punto fijo.

Los movimientos de aducción, abducción y circundicción son meramente testimoniales en el perro. En este animal toda la acción muscular importante de los miembros se centra en la marcha hacia el frente. Los músculos aductores y abductores prácticamente no actúan más que como estabilizadores y fijadores de los miembros, pues el perro, cuando el paso y sobre todo el trote, son muy acelerados tiende a juntar las patas hacia el eje longitudinal, tanto de atrás como de delante. Estos dos tipos de movilidad y las circundicciones son indispensables para controlar movimientos inesperados.

Movimiento:

Cuantas más nociones se tengan sobre el funcionamiento del cuerpo del perro más fácil será sacarle partido, entrenarlo o utilizarlo de acuerdo a sus necesidades específicas consiguiendo resultados más satisfactorios. Para comprender mejor el sistema locomotor de un animal hay que analizar totalmente antes su estrategia de supervivencia 1 o funcionalidad. Incluso antes de eso hay que tener cierta comprensión de la estructura de los miembros, tanto anteriores cómo posteriores y de como están ensamblados en el cuerpo.

Conviene que repasemos las nociones básicas:

Como punto de partida y bajo el punto de vista evolutivo podemos considerar al cuerpo de cualquier animal como un ser con la necesidad ineludible de desplazarse por el suelo o en el agua para cubrir sus necesidades vitales. Para moverse en el agua necesita aletas y cola que le impulse; en tierra y, con excepción de las serpientes, necesita patas. Si la única misión de éstas fuera impulsar al cuerpo hacia adelante, habría una considerable fricción con el suelo, con la consiguiente pérdida de energía. Por eso un cuerpo que necesite moverse requiere, no sólo que le impulsen hacia adelante, sino que se le empuje hacia arriba y que se le mantenga alejado de la tierra para evitar rozamientos.

Los reptiles y anfibios cumplen esta misión de manera precaria. Motivo: que las patas sobresalen a los lados del cuerpo. El simple esfuerzo de levantar el cuerpo con unas piernas que exceden a los lados es considerable e incide sobre la facilidad de ir hacia adelante y sobre la resistencia.

En los perros observamos esta manera de desplazarse durante los quince primeros días de vida.

La colocación vertical de las patas directamente debajo del cuerpo significa un gran adelanto para andar y para correr, además, un perro o un gato pueden estar de pie todo el día sin gran fatiga. Un cocodrilo o un lagarto no podrían hacerlo y, además, para trotar necesitan reptar, y sólo galopan por un corto trecho, con gran esfuerzo y a base de dar saltos. Eso no significa que el cocodrilo sea ineficiente, es eficaz y mucho en el agua, su elemento de caza.

Esto demuestra que el aparato locomotor de cada raza perruna en particular o animal en general tiene que contemplarse bajo el punto de vista integral de su estrategia evolutiva. De una estrategia evolutiva forzada por el hombre para que ejerza determinadas funciones y que difiere de la de sus antepasados salvajes, mucho menos especializados.

La diferencia de longitud de las extremidades de los distintos perros, la anchura de su pecho, que incide entre otras cosas en la colocación de las patas, en la aerodinámica y en la estabilidad, la longitud y flexibilidad de su línea dorsal, la del cuello e, incluso la forma de la cabeza y la existencia o no de prognatismo, han de ser contempladas con criterios de planificación funcional, en otras palabras: proceso evolutivo forzado por el hombre.

Todo desplazamiento, y mucho más la carrera por su velocidad, es un proceso de aplicación de energía y su consumo correspondiente. La energía se aplica cuando las patas traseras impulsan proyectando hacia adelante y hacia arriba y es consumida por las delanteras cuando aterriza. El cuerpo caería al suelo si los miembros delanteros no amortiguaran e impulsaran hacia adelante: energía aplicada para desplazar el cuerpo al frente, absorbiendo y desviando el impulso adquirido para proseguir el movimiento en equilibrio dinámico 2.

Para entender el proceso de absorción de energía por los miembros delanteros podemos considerarlos como amortiguadores que suavizan el impacto del aterrizaje del cuerpo al avanzar. Cuando la articulación del miembro delantero empieza a hundirse entran en acción los músculos de los hombros para impedirlo. Absorbe la energía aplicada hacia adelante por los miembros traseros.

Para que esto pueda ocurrir, que los miembros delanteros actúen como amortiguador, las patas no deben de estar directamente unidas al cuerpo. Si fuera así no se opondrían con suavidad al impacto, la absorción sería brusca y con una sacudida terrible. El perro tiene los miembros delanteros separados del hombro y sujetos por músculos, no en una cavidad ósea como los traseros. De esa manera absorbe la energía con suavidad a cada paso.

Por el contrario, el tren posterior no está hecho para absorber energía: lo está para aplicarla. Por eso las patas traseras están encajadas directamente por su parte superior en la fosa de la pelvis y quedan sujetas a ella por ligamentos y tendones. El acople es muy consistente y sus desventajas como amortiguador son muy grandes. La cabeza del fémur está sujeta a la cadera sólidamente y la rodilla está trabada, de ahí la incapacidad de absorber energía: la energía no puede huir hacia ningún sitio, no puede difuminarse.


Es por eso que los saltos en vertical (con caída sobre las patas traseras), uno de los mejores ejercicios para desarrollar los cuartos traseros, están desaconsejados como ejercicio en series en perros pesados. Al no estar las patas traseras preparadas para amortiguar la caída se pueden producir lesiones en las rodillas.

El movimiento es diferente en cada raza y por lo tanto es un rasgo de tipicidad que define. Cada raza tiene una manera de moverse propia de ella misma y una forma de trasladarse característica. No se puede estudiar la locomoción en función solamente de causa y efecto sino como parte de una estrategia general de utilización. En realidad, el sistema locomotor de un animal forma parte de una adaptación compleja a una ecología específica. Ha de ser una constelación de atributos actuando conjuntamente. Hay que estudiar la estrategia de supervivencia del animal antes de poder entender su sistema locomotor. Así pues al valorar el movimiento de un perro debemos tener claro un concepto básico: su funcionalidad. Entendemos por funcionalidad la capacidad de cumplir el fin para el que ha sido creada cada raza.

Eso hace que no se pueda contemplar con la misma óptica a una raza que ha sido literalmente diseñada para correr al trote que a otra que lo ha sido para perseguir al galope a su presa o seleccionada para cazar reptando dentro de las madrigueras.

En algunos perros el equilibrio estático se ha desarrollado como prioridad cediendo a veces cualidades en su equilibrio dinámico o en su rapidez o resistencia. En otros perros en los que se han contemplado como ideales las facultades para recorrer distancias largas en resistencia, o cortas con mucha rapidez, predomina el equilibrio dinámico sobre el estático.

El perro es capaz de efectuar cuatro tipos principales de andadura y una gran cantidad de variantes: el paso, el trote, el galope y la ambladura, son los primordiales. También podemos definirlos en categorías de apoyados y volados. Los apoyados son aquellos en los que siempre hay por lo menos un pie descansado en el piso; los volados son aquellos en los que hay momentos en los que las patas pierden el contacto con el suelo.

Aunque ya empieza a existir bastante literatura especializada sobre el tema, todavía es indispensable, si queremos comprender bien los tipos de desplazamiento en el perro, que recurramos a estudiar lo mucho que hay publicado sobre el caballo. Lo mismo que en reproducción, el movimiento está mucho más investigado en estos animales, que tienen más importancia económica, o que están ligados a clases sociales más pudientes que el perro. La nomenclatura y la kinesiología del movimiento son prácticamente las mismas en la equitación que en cinología.

La buena movilidad tendría que estar implícita en cualquier perro, tenga éste cualquier peso, altura, proporción, función o raza. Por desgracia no sucede así, la moda, o la selección para tareas demasiado especializadas, llevan a que a veces se usen criterios teratológicos que significan la elección de determinadas cualidades a costa de sacrificar otras de tipo general para fomentar las especiales de la raza.

Algunas observaciones:

Cuando el cuerpo del perro tiende a ser cuadrado se impone el galope de suspensión simple y la facilidad para saltar, pero no el galope de doble suspensión ni el trote volado. En cambio, en el trote y al aproximarse la pata delantera y la traseras, ambas pueden interferirse y tropezar, por eso algunas razas de línea dorsal corta tienden como recurso a un trote diagonal.
Los perros de cuerpo largo tienen generalmente un trote fácil a condición de ir acompañado de angulaciones más bien amplias. Son necesarios para cubrir un trabajo diario de resistencia al trote. En cambio su galope, aunque puede ser rápido, es muy fatigoso.
El paso, el trote y el galope son las maneras de marchar más conocidas.
El amblaje es paso normal en algunas pocas razas y también lo emplean todas en determinados momentos para descansar, ahorrar energía o en momentos de conflicto emocional.

La fuerza, conjuntada con la resistencia, es indispensables para los perros de trineo, que tienen que trabajar jornadas extensas recorriendo largas distancias y, encima, arrastrando peso.
Los perros de granja y de ganado vacuno no necesitan un paso rápido. Se emplean propuestas diversas: o perros muy pequeños que conducen a los animales por entre las patas o soluciones más grandes y robustas de tipo molosoide.

Una delantera fuerte, bien musculada y compacta ayuda a reducir el shock de impactos repentinos y a los cambios bruscos de dirección.

Cuartos traseros muy fuertes y espalda flexible, con facilidad para arquearse y extenderse al máximo, son indispensables para conseguir la máxima rapidez en el galope.

Función y forma corporal están íntimamente relacionadas.

La estructura no es la única responsable de las diversas facultades: resistencia, velocidad, fuerza... El sistema nervioso y la proporción de fibras lentas, rápidas e intermedias en los músculos son factores que hay que tener en cuenta.
Excesivas angulaciones favorecen el trote y el galope en determinados casos, pero siempre disminuyen la estabilidad en parado y van ligados a menos fuerza.
Las angulaciones pobres producen un pobre movimiento, con pasos cortos y rígidos.
Las angulaciones tienen que estar proporcionadas con la longitud del cuello, de la línea dorsal y de las patas, aunque hay excepciones cuando un mismo perro tiene que estar adaptado a trabajos muy opuestos.
Bajo el punto de vista del expositor, angulaciones más pronunciadas producen un movimiento más bonito. No obstante el movimiento tiene que estar subordinado a la funcionalidad específica de cada raza.

Cuando las angulaciones delanteras y traseras no están proporcionadas se producen defectos de ritmo.

No existe un solo tipo de resistencia. Hay perros que son resistentes al trote, otros tienen un galope que aguanta más que la media, algunos resisten todo el día al paso, los perros de trineo recorren distancias increíbles arrastrando peso y con pasos cambiantes, los perros de pelea pueden aguantar hasta una hora trabados... La resistencia, lo mismo que la velocidad, dependen de las proporciones entre la estructura ósea, el sistema nervioso, la musculatura, con sus fibras blancas y rojas en la conveniencia debida y las fijaciones y motivaciones mentales apropiadas.
En pocos estándares se menciona a la espalda como lo que realmente es: una porción de la línea dorsal que comprende cuatro vértebras. Casi todos se refieren a la línea dorsal íntegra cuando se refieren a la espalda.

La estabilidad estática requiere una base amplia.
Conforme se aumenta la velocidad las patas convergen hacia la línea sagital, pues la estabilidad dinámica necesita menos base cuanto más rápido se va.
El pie largo es indispensable para andar más rápido en terreno blando.
En terreno duro se desenvuelve mejor el pie recogido, además tiene menos riesgo de lesiones y excoriaciones y rozaduras.

El paso:

Es la marcha más lenta y descansada. El centro de gravedad realiza desplazamientos muy limitados. Se efectúa por la elevación simultánea de un miembro delantero y su opuesto posterior y así consecutivamente. Es la manera de andar que emplean casi todas las razas, sobre todo las que tienen que recorrer grandes distancias guardando ganado o tienen como misión largas rondas de vigilancia.

La ambladura:

Es una marcha muy particular que, sin embargo, es propia de algunas razas o que está determinada por algunos momentos o situaciones muy específicos. El centro de gravedad se desplaza lateralmente y está sujeto a amplias oscilaciones y no de arriba abajo como en los otros pasos o como sería lo ideal: paralelo al suelo, sino culebreando. Excepto algunos perros de pastor que lo efectúan espontáneamente y en pocas razas más, en casi todas las razas es un paso no deseado. Se considera qué es un paso de relajación que el perro emplea cuando quiere hacer descansar algún grupo muscular y también cuando el paso del guía lo lleva a él. En la naturaleza se da espontáneamente. Los lobos lo emplean de manera intermitente para descansar durante los recorridos largos, intercalándolo con el paso normal, el trote, el galope y muchas variaciones intermedias de todos ellos.En algunas circunstancias el perro lo utiliza a efectos de paso ceremonial y, en perros muy jóvenes, suele ser una muestra de inseguridad.

El trote:

Es un movimiento bastante inestable, pero fácil. Es la marcha ideal para recorrer grandes distancias a una velocidad sostenida. En la naturaleza y en casi todas las razas caninas solamente se da espontáneamente el trote corto y suele ser un paso de transición o de alternancia con los otros. En el perro doméstico suele ser un tipo de desplazamiento, si no aprendido, si muy mejorable por el entrenamiento. Es el modo de trasladarse por el que se juzga el movimiento en las exposiciones. Es un paso de voladura que se realiza mediante el movimiento simultáneo de la pata delantera derecha y de la posterior izquierda, a esto sigue una fase casi imperceptible de suspensión y luego se repite el movimiento con la pata delantera izquierda y simultáneamente la trasera derecha. El período de suspensión se produce justo en el momento del cambio de diagonal. Según el AKC es un movimiento en dos tiempos.

El pastor alemán es un especialista en el "trote volado", para el que tiene un tipo de estructura única. Sus angulaciones, muy amplias, y la línea dorsal larga, así como la coordinación y el buen ritmo son también indispensables. El momento de suspensión es más pronunciado en este tipo de trote que en el trote normal.

Es necesario especificar tres puntos para comprender y "ver" correctamente este movimiento:

Dos patas opuestas en diagonal dejan de soportar el cuerpo al mismo tiempo.
Existe un brevísimo espacio de tiempo en el que el cuerpo permanece suspendido en el aire mientras se produce el cambio de diagonal.

Los pies opuestos de cada diagonal tocan el suelo al mismo tiempo.

El trote cortado (hackney-ride) es un ejemplo de lo que es un trote de corte totalmente distinto. Se da en algunas razas pequeñas y se distingue por un levantamiento muy aparatoso de una pata delantera y su correspondiente opuesta posterior. La articulación se flexiona y levanta ostentosamente, tanto la anterior como la posterior. Es un momento en que se prolonga una situación de equilibrio transversal, la otro pata de apoyo delantera con su correspondiente enfrentada anterior. Este trote deja de ser un movimiento a dos tiempos para convertirse en otro de cuatro tiempos.

Sabemos que el trote en los animales no domesticados es casi un paso de transición hacia el galope, y que su perfeccionamiento es, si no artificial, si fruto del adiestramiento. El cambio del trote al galope se puede retrasar y mejorar mediante el tratamiento apropiado, se trata de llevar al animal más allá de donde él hubiera ido de manera espontánea, aguantarlo al máximo alargando el tranco y pasar lo más tarde posible al galope.

Como en los show no hay más remedio que enjuiciar a todas las razas por igual por el paso al trote, debemos saber claramente que es lo que podemos exigirle a cada una en particular.

El galope:

Es la marcha más rápida, pero también la más fatigosa. Es una marcha a saltos. Se ejecuta en cuatro ritmos, uno de ellos de suspensión. En el galope volado, propio de las razas que cazan a la carrera y de los dobermann, el tiempo de suspensión es pronunciado. Al pasar a apoyar las patas delanteras, una lo hace y desliza antes que la otra. Las traseras también fluyen y empujan sucesivamente. Esto es más marcado cuanto más largo sea el tiempo de suspensión. Es propio de las razas esprintadoras y de las medio fondistas.

Las angulaciones amplias son indispensables junto a una espalda fuerte y flexible, la velocidad desarrollada en línea recta, en pista, tiene un análisis distinto a la carrera en campo. En la primera: la salida y el incremento de la velocidad, hasta alcanzar la velocidad de crucero, se efectúan con una aceleración constante. En las segundas: los cambios de ritmo hacen que tengamos que contemplarlas con una óptica diferente, por otro lado los cambios constantes de trayectoria necesitan de unos hombros fuertes para soportar los shock que se producen constantemente.

La impulsión es realizada por la contracción y posterior extensión del tercio posterior del cuerpo, región lumbar, grupa y patas posteriores. Se realiza de abajo hacia arriba en diagonal con el suelo en un ángulo de, aproximadamente 25-30º, en lucha constante contra la fuerza de la gravedad que empuja el cuerpo hacia abajo, el resultado final es el avance. Al ir a efectuarse el apoyo, las patas de delante avanzan de una manera cuanto más pronunciada mejor, con la colocación que tendrían los brazos (en el hombre) al tirarse a la piscina, es decir: cuanto más metida esté la cabeza entre las patas... mejor y, pasando por la vertical se retraen lo más exageradamente posible, permitiendo el ideal de que durante su apoyo las patas de atrás se crucen avanzando por delante de ellas. Es ideal que los perros galopadores tengan ligeramente más alta la grupa que la cruz y más aún si tienen que preverse cambios de dirección a plena velocidad. Un ejemplo típico son los galgos de campo y los dogos argentinos.

En todos los casos tiene que buscarse el más fuerte empuje hacia adelante y la máxima estabilidad que permitan las características raciales; el galope no está hecho para ahorrar energía, sino para conseguir la máxima rapidez.

Una manera de galope más relajada es el "medio galope", que realmente es el normal en las razas no especialistas. Una manera de desplazarse más lenta que el galope volado, pero menos cansado. La suspensión es menor y es más raso con relación al suelo. El apoyo de las patas, tanto delanteras como traseras en casi simultáneo, prácticamente sin deslizamientos sucesivos. Las piernas delanteras se mueven casi al tiempo y la pareja trasera les sigue después del salto. El cruce de las patas delanteras y traseras es menor y en algunos casos inexistentes.

El cantering, canter o galope recogido, es un tipo de paso que emplean los perros de trineo muy habitualmente. Es un paso más lento que los otros tipos de galope y más descansado, con tres ritmos por zancada. Dos patas se mueven por separado y las otras dos en un par diagonal.

Una buena definición del galope con suspensión pertenece a "Stonehenge", famosa autoridad canina inglesa del siglo XIX, y data de 1872:

"La perfección del galope depende sobre todo de que el poder de extensión de los hombros y patas delanteras sea máximo, así como llevar las piernas posteriores avanzando mucho para conseguir el empuje de propulsión. Aunque los cuartos posteriores sean buenos y bien centrados en la acción, mientras los hombros no empujen a las patas delanteras, la acción será fatigosa y lenta. Por el contrario, si los hombros son flexibles, pero las piernas posteriores no llegan bien llevadas hacia delante, o no empujan con fuerza el cuerpo delante de las patas delanteras, la acción puede ser elegante pero no poderosa y rápida. A este propósito, por lo tanto, nosotros pedimos buenos hombros, buenos muslos, una buena espalda, y buenas piernas, y, por último, pulmones y corazón, todas estas circunstancias son esenciales para mantener la rapidez, dentro de un bien formado y amplio pecho". Es indudablemente que este señor no era tonto: lo quería todo.

No podemos pensar que un galope es más perfecto que otro, depende de la especialización de la raza, por ejemplo: un lebrel de cualquiera de las numerosas razas que engloba este término no podría capturar a una liebre a un galope medio, en cambio un perro de trineo no podría trabajar con el trote volado de un galgo. Para poder hacer fuerza cuando tira del trineo emplea el galope recogido y otros numerosos pasos, alguno de ellos intermedios.

Centro Veterinario Leuka