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01 octubre, 2015

Las Necesidades Afectivas de un Perro



Prácticamente todo el mundo asume que los perros tienen ciertas necesidades básicas: alimento, agua, un lugar donde dormir, ejercicio y atención veterinaria. Sin embargo, la idea no es que el perro se limite a sobrevivir, sino que viva, que sea feliz y contribuya a hacer más dulce nuestra vida.

Pero para lograrlo no basta con satisfacer sus necesidades materiales, sino también sus necesidades afectivas y sociales. Todos los perros necesitan cariño, relacionarse con otros seres vivos y ejercitar su mente, y también necesitan comprensión y solidaridad o empatía.

A comprenderlo nos puede ayudar el conocimiento de su raza. Por ejemplo, si nuestro perro pertenece a una raza que lleva siglos pastoreando vacas u ovejas, es lógico que intente impedir que se descarríen los ciclistas o las personas que corren por el parque.

Gran parte de la conducta de un perro se debe a sus genes y su herencia. La conducta típica de una raza puede modificarse en el animal, pero la única forma de hacerlo es canalizando sus instintos para darles una salida aceptable e incluso útil, nunca intentando reprimirlos o extinguirlos.

La Inteligencia Canina

Los perros, como especie, no están capacitados para entender los conceptos de bueno y malo. Lo único que pueden hacer es adaptar su conducta a nuestras reacciones, pero sin compartir ni nuestra escala de valores ni nuestro juicio sobre sus actos.

No sienten que sea malo caminar sobre la alfombra con las patas llenas de barro, ni pueden adivinar que no tienen derecho a engullirse el solomillo que debería haberse servido el domingo en la mesa para comer nuestra familia, que alguien lo dejo en su alcance.

Por desgracia, los perros a veces inducen a confusión con la cara de culpabilidad que ponen cuando se les pilla in fraganti, pero realmente no entienden nuestros valores. Muchos propietarios asumen que el perro sabe que ha hecho algo malo, al ver sus gestos, pero lo cierto es que la culpabilidad es una emoción humana y esos gestos expresan únicamente sumisión: el perro intenta protegerse de la ira del amo mostrándose sumiso.

Desde su punto de vista, echar hacia atrás las orejas, bajar la cola, agacharse y encaminarse discretamente hacia su cama, es lo más prudente que puede hacer cuando el amo empieza a mostrarse agresivo de forma súbita e inexplicable.

La Sensibilidad

Los perros son emotivos. Se les puede provocar enojo y agresividad, y desde luego experimentan estrés y frustración. Lo que no está claro es que su forma de vivir estas emociones sea igual que la nuestra.

El lenguaje de los perros, auque rico y variado, es muy diferente al humano. Los graves problemas de comunicación que existen entre algunos perros y sus amos llevan a estos últimos a pensar que su perro es idiota porque no puede ni siquiera entender ni unas pocas palabras básicas, y en realidad es él quien no sabe enseñárselas.

Nosotros podemos aprender lenguas extranjeras, concebir ideas nuevas y desarrollar nuevas habilidades, pero las capacidades mentales de los perros son distintas y no tiene sentido medir su inteligencia comparándola con la nuestra, debido a su distinta naturaleza.

A fin de cuentas ¿qué perro es el más tonto? ¿el que vive corriendo en cuanto su amo lo llama en el parque, sabiendo que lo que pretende es ponerle la correa y llevarlo a casa? ¿ o el que se hace el remolón, sigue olisqueando por aquí y por allá y disfruta de la vida mientras el amo salta y se desgañita tratando de llamar su atención?.

Tal vez la inteligencia sea relativa como la belleza, y la sensibilidad emocional, para el perro tan esencial como su inteligencia.

La Dependencia Canina

-Un perro recién nacido depende de su madre para alimentarse, para no enfriarse y para mantenerse vivo, la madre incluso debe provocar la defecación de la cría.

-Ahora le corresponde a usted satisfacer todas las necesidades básicas de su perro; alimento, agua, cobijo y atención veterinaria.

-Un perro no puede decir: me siento enfermo. Es el propietario quien debe estar atento a su conducta o su aspecto y reconocer los síntomas.

-Los perros dependen emocionalmente de las relaciones sociales. Necesitan contacto físico, compañía y momentos de juego con nosotros.

-La futura conducta de su cachorro depende de usted. Socialícelo adecuadamente y evitará futuros trastornos de la conducta.

-Adiéstrelo para que sepa cómo debe comportarse en cada situación. Usted será responsable de su buena o mala conducta.

-Algunos perros desarrollan una dependencia enfermiza con respecto a sus amos, y cuando éstos los dejan solos en casa ensucian o rompen cosas no por travesura ni para vengarse, sino porque se sienten incontrolablemente perturbados.

-Si posee dos perros, acostúmbrelos a estar separados de vez en cuando, o podrían desarrollar una dependencia mutua excesiva.

Si necesita un experto en conducta, asesoramiento en el adiestramiento o realizarle un test a su perro, puede ponerse en contacto con nosotros: doctorleuka@gmail.com

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com


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La Vista del Perro, ¿Cómo Ven los Perros?

¿Ve el Perro el mundo igual que nosotros?

Bueno los perros son daltonicos, pero eso no significa que lo vean todo en blanco y negro. Si ven colores, fundamentalmente los azules y amarillos, esto se debe a que tiene solo dos tipos de receptores de color, comparado con los humanos que contamos con tres. Y eso puede ser el motivo de que tu perro ignore un juguete naranja sobre la hierba verde, ya que esos colores le parecen muy similares. Es mejor siempre darles algo de color azul, aunque es cuando los objetos están en movimiento cuando su vista funciona mejor.

Los ojos caninos procesan lo que ven mas rápido que nosotros, es casi como si lo vieran todo a cámara lenta, por eso siempre están en el lugar correcto para coger un objeto que le has lanzado al aire. Los ojos del perro son más sensibles al movimiento y la luz, que el de los humanos, pero perciben los contornos con menos nitidez que los nuestros. Su globo ocular es algo aplastado, y aunque pueden alterar la longitud focal como nosotros, no logran enfocar de forma tan eficaz. En contrapartida, algunas razas como el Collie, son capaces de detectar hasta el más imperceptible de los movimientos, como por ejemplo la dilatación o la contracción de una pupila humana.

El Campo Visual

Lo normal es que un perro posea un campo visual más amplio que el de los humanos, debido a la forma de su cabeza y al lugar donde están implantados sus ojos en ella. Los perros braquicéfalos como el Carlino o el Boxer suelen abarcar un angular de 200 grados, mientras que los dolicocéfalos, como los lebreles, el Saluki o el Greyhound abarcan un campo visual de 270 grados, si bien en detrimento de la visión estereoscópica. El ojo humano abarca un campo visual de 100 grados.

Los perros braquicéfalos como el Bulldog, tienen los ojos implantados en la parte frontal de la cara, gracias a lo cual la porción de campo visual abarcada a la vez por ambos ojos es mucho mayor que la abarcada por los ojos de sus congéneres de morro alargado.

Esta porción del campo visual compartida es la que le permite la perspectiva y la distancia de los objetos. Por ello el dolicocéfalo están dotados de una magnifica visión lateral, disfruta en cambio de una visión estereoscópica relativamente mala.

Las diferentes formas de los ojos y la implantación de éstos en la cabeza, varían tanto de una raza a otra, son las que determinan el campo visual del perro. Ejemplo: el Chow Chow, el Pastor Alemán, el Whippet o el Bullterrier.

El Funcionamiento del Ojo

El ojo es una bolsa rellena de fluidos y alojada en una órbita especial abierta en el hueso del cráneo. Lo mantiene en su lugar fuertes músculos, que además le permite desplazarse hacia arriba, hacia abajo y lateralmente. La superficie del ojo está formada por una membrana muy resistente denominada esclerótica, que se vuelve transparente en la parte frontal del globo ocular, donde recibe el nombre de córnea.

El cristalino está unido al cuerpo ciliar, un músculo que al contraerse altera la forma del primero, permitiendo así al perro enfocar a diferentes distancias. El cuerpo ciliar, además, sostiene y mueve el cristalino.

La retina, que reviste la parte posterior del ojo, posee nervios sensibles a la luz que transfieren la información recogida al cerebro a través del nervio óptico. Una vez allí, los datos son decodificados para generar una imagen. En el fondo del ojo existe una capa reflectante denominada tapiz o tapétum, responsable de ese reflejo tan peculiar que se observa en los ojos de los perros cuando les da la luz de frente.

Los perros tienen un tercer párpado (la membrana nictitante), normalmente replegado en el ángulo interno del ojo. Se hace visible sólo cuando el perro está enfermo, momento en que se despliega para proteger el ojo. La glándula lacrimal fabrica las lágrimas para mantener la córnea húmeda y limpia.

El fluido sobrante se elimina a través de unos conductos situados en el ángulo interno del ojo, que desembocan en el morro del perro o en la trufa, según la raza. Cuando estos conductores se obstruyen, las lágrimas desbordan los lagrimales y se derraman por la cara, manchando la piel y el pelo del perro.

A causa de su particular anatomía, los perros no perciben el color del mismo modo que los humanos. No distinguen los tonos intermedios entre el amarillo verdoso y el rojo, pasando por el naranja, aunque sí pueden diferenciar todos los colores situados en los extremos del espectro luminoso.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com


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El Oído del Perro

El oído del perro es superior al del hombre, pueden oír cosas cuatro veces mas lejos que nosotros y el doble de agudas, por eso los humanos no oímos los silbatos para perros. También pueden oír el zumbido de una bombilla e incluso el sonido vibrante del cristal de cuarzo de un reloj digital de mesita o pared.

Pueden detectar el sonido en seis centésimas de segundo y muchos de ellos, utilizan los músculos de las orejas para canalizar el sonido. Por esta razón, las órdenes que se le quiere enseñar, o en las clases del adiestramiento, no se les tiene que levantar la voz o gritarles, se les puede decir con una voz tenue y concisa.

¿Tienen un Sexto Sentido?

Algunos propietarios, aseguran que su perro posee un sexto sentido que le permite hasta adivinar cuando llegan a casa. Aunque es cierto que hay perros que comienzan a dar muestras de júbilo mucho antes de que sus amos lleguen a casa andando o en el coche, no hay que atribuir esta conducta a la telepatía, sino más bien entender que los perros son capaces de captar el sonido diferenciado de sus pasos y variedad de calzado, memorizar los motores de los coches, motos, de la familia y del autobús que le deja a metros de su casa o a un kilómetro. Entonces en cuanto percibe ese sonido grabado en su mente e identificado a cada uno de la casa, corre a la puerta excitado a esperarle para recibirlo.

El Funcionamiento del Oído

Aunque la forma de la oreja varía de una raza a otra, la anatomía y el funcionamiento del oído medio e interno son siempre las mismas.

El pabellón auricular está formado por cartílago, músculo y piel, y en la mayoría de los perros goza de gran movilidad. Sirve para captar los sonidos y canalizarlos a lo largo del conducto auditivo hasta el tímpano, una membrana que vibra al ser alcanzada por las ondas sonoras.

Al otro lado del tímpano se encuentra el oído medio, cámara que aloja unos huesecillos denominados martillo, yunque y estribo debido a su forma y su función. Se trata de los huesos más pequeños de todo el cuerpo, y su cometido es transmitir las vibraciones del tímpano al oído interno, además de amplificarlas.

En el oído interno, un órgano en forma de espiral denominado caracol se encarga de transformar estas vibraciones en señales interpretables por el cerebro, a donde son remitidas. También en el oído interno se encuentran los órganos del equilibrio que , además de cumplir dicha función, mantiene al perro permanentemente informado sobre el alineamiento de su cabeza con respecto al suelo.

La Forma de las Orejas

La oreja ha sido la parte del cuerpo más modificada por medio de la cría selectiva. En su estado natural, la forma de la oreja debería ser idéntica a la del antepasado directo del perro: el Lobo. Las orejas de un Lobo, rectas y extremadamente móviles para permitirle detectar cualquier sonido del entorno, cuentan con 17 músculos cada una y pueden moverse de forma independiente.

Actualmente, hay tantas formas de orejas como de razas caninas. Algunos perros, como el Pastor Alemán, conservan las orejas pequeñas y erectas del Lobo, lo que les otorga ese aspecto tan vivo y alerta. Otras razas como el Bloodhound y el Cocker Spaniel, poseen grandes orejas que cuelgan pesadamente sobre las mejillas,probablemente no disfrutan de un oído tan fino como los que las tienen erectas.

La cría selectiva, una vez más, trajo consigo problemas de salud. Lo normal es que en el conducto auditivo externo de un perro no crezca el pelo. No obstante, las alteraciones genéticas provocadas en la piel de la oreja han provocado que algunas razas críen pelo en el interior de dicho conducto, siendo necesario eliminarlo por medio de la depilación.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com


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El Olfato y el Gusto del Perro



El Olfato

El tamaño del cerebro de un perro es diez veces inferior al del humano, pero la parte que controla el olfato es cuarenta veces más grande que el del humano. Tienen trescientos millones de glándulas olfativas en la nariz, comparada con los cinco millones del humano. A si que no podemos engañar a un perro escondiéndole comida. Nosotros los humanos exploramos con los ojos, los perros lo hacen con el hocico.

La nariz es el superpoder del perro, es tan fuerte que pueden oler cosas que pasaron hace mucho tiempo. Cuando un perro entra en un nuevo entorno, puede parecer que lo hacen igual que haríamos los humanos, pero cuando ves el mundo desde su perspectiva, te das cuenta que esta recopilando toda la información que necesita con la nariz. No solo son capaces de oler objetos que estuvieron ahí y fueron retirados, tienen un sentido tan desarrollado que pueden oler acontecimientos como caerse comida, bebida, de hace unos días, semanas e incluso meses después de que hayan sucedido.

Las Formas del Morro

La enorme cantidad de células receptoras presentes en la membrana olfatoria del perro necesita un espacio donde alojarse, y para ello las diferentes razas caninas han desarrollado morros de distintos tamaños y formas. Para acomodar un aparato olfativo tan extenso, los primeros perros contaban con un morro alargado como el del lobo. No obstante, en algunas razas modernas, mucho más artificiales, es evidente que este espacio se ha reducido enormemente debido al acortamiento del morro canino. Se calcula que el morro de un de algunas razas que lo tienen mas largo que otras varia en millones las células receptoras, por eso unas razas son mucho mejores y superiores en el rastro.


El Gusto

Obviamente, no podemos preguntar a los perros a qué les saben las cosas que comen. Sin embargo, y aunque no cabe duda de que todos los perros son capaces de percibir el sabor amargo, el dulce, el ácido y el salado, tal vez lo más importante para ellos no sean estas distinciones, sino sólo el hecho de que lo que están saboreando les agrade.

La experiencia durante la primera época de su vida influye enormemente en esto. Parece que los perros que han probado diferentes sabores y texturas de muy jóvenes tienden a aceptar mucho mejor la variedad al llegar a la edad adulta. A algunos perros les encanta los sabores muy fuertes, como la cebolla, y el ajo crudos, por ejemplo, mientras que otros sólo aceptan un sabor determinado y se niegan con insistencia a probar cualquier otro alimento.

Cómo Funciona

Los perros poseen un número de papilas gustativas seis veces inferior al del humano. En su mayor parte, éstas se hayan agrupadas cerca de la punta de la lengua. No obstante, el sentido del gusto y el del olfato están tan vinculados en los perros que tal vez éstos reciban más información sobre lo que comen del olfato que del gusto.

Cuando un cachorro llega a la fase del destete, la leche de la madre queda sustituida en el perro por un cierto poco interés por el agua, en la punta de la lengua del perro tiene papilas gustativas exclusivamente para el agua. Estas les crea un deseo de beber, ya que es muy importante para su vida. La comida pasara a la papilla y a algo mas sólido, como el pienso.

Como su sentido del gusto está relativamente poco desarrollado, no es tan necesario introducir variaciones en el menú como lo sería para el humano. Si un perro rechaza un alimento, probablemente se deba a que no le atrae lo suficiente, más que a que su sabor le resulte realmente desagradable. Los perros que obligan a sus propietarios a servirles una nueva marca de pienso cada noche, no pierden realmente el apetito a causa de la monotonía del menú, sino que más bien utilizan la comida como excusa para manipular a sus amos.

Lo que si comparten con los humanos, es la capacidad de asociar los sabores con los problemas de salud. Si un perro enferma después de ingerir un determinado alimento, es muy probable que rechace este alimento durante algún tiempo. Se trata de un mecanismo de defensa instintivo, destinado a impedir que el perro ingiera sustancias tóxicas de forma continuada.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com


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